La Pulla publicó un balance de 48 minutos de los cuatro años de Gustavo Petro, organizado por facetas: el poeta que no paraba de hablar, el impredecible que dejó plantado a medio país y solo en su primer año incumplió la agenda 82 veces, el que veía enemigos hasta en el gabinete que él mismo nombró, y el que armaba berrinche cuando el Congreso no le aprobaba algo. El recuento no es de una sola cara: le reconoce haber puesto en el centro del debate la desigualdad, la tierra, el medio ambiente y el fracaso de la guerra contra las drogas, y que la pobreza monetaria bajó del 36,6 % en 2022 al 28 % en 2025, aunque advierte que esa caída no se explica solo por lo que hizo el Gobierno. Del otro lado están las cuentas: la paz total sin un acuerdo definitivo con ningún grupo, un sistema de salud peor que el que encontró, el Ministerio de la Igualdad en liquidación después de ejecutar el 8,8 % de su presupuesto y uno de los peores déficits fiscales del siglo. La tesis es que Petro "se quedó en sus discursos, en ser un gran comunicador, y nunca demostró mucho interés por saber cómo gobernar", y que su incapacidad de ejecutar fue un reflejo de su propio carácter. Cierra con una ñapa incómoda para el otro lado: el racismo contra Francia Márquez, los ataques a las hijas del presidente y la costumbre de seguirlo llamando guerrillero 36 años después de su desmovilización.

¿Qué ha hecho Abelardo de la Espriella?
El archivo con fechas y fuentes de lo que hacen el Gobierno de Abelardo de la Espriella y la oposición.
Lo bueno, lo malo, lo feo y lo... chistoso.