El abogado Pedro José Villa López plantea en una columna para El País una pregunta incómoda para el Gobierno: si Abelardo de la Espriella prometió la alianza más férrea de la historia con Washington y dice que quiere liderar la reconstrucción de Venezuela, ¿por qué Ecopetrol sigue sin la licencia específica del Tesoro estadounidense que necesita para operar allá? La ha pedido tres veces, la última en marzo. Washington ya se la dio a BP, Chevron, Eni, Repsol y Shell, y la colombiana GeoPark estaría cerca de un acuerdo por el campo de Bare. "No puede existir un escenario en el que GeoPark entre y Ecopetrol no", escribe.
Su argumento es que Colombia tiene algo que las grandes petroleras estadounidenses no pueden ofrecer de inmediato: la refinería de Cartagena, ya configurada para procesar el crudo pesado venezolano, y una frontera terrestre en vez del mar Caribe de por medio; además del gasoducto binacional Antonio Ricaurte, que podría rehabilitarse en dos años por USD 30 millones. ¿Por qué el bloqueo?
