Diez días después de dejar el Ministerio de Educación, Viviane Morales le explicó a Semana cuál era la "situación familiar inesperada" con la que justificó su renuncia: a su hija le diagnosticaron una lesión cerebral que los médicos consideraron inoperable por su ubicación. Cuenta que habló por teléfono con Abelardo de la Espriella un domingo, que él le respondió "te entiendo, hay prioridades" y que la carta con la que le aceptó la renuncia fue "hermosísima". Después, dice, las iglesias y los amigos "se encadenaron en oración" y una nueva resonancia reportó la desaparición de la lesión: "¡Un milagro!". Aun con el diagnóstico favorable, la renuncia siguió en pie y la reemplazó Ilva Myriam Hoyos. A quienes la criticaron al llegar al cargo diciendo que hacían falta expertos en educación y no milagros, Morales responde que detrás de eso hay "una agenda que busca deslegitimar al otro para no llegar al debate de argumentos".

¿Qué ha hecho Abelardo de la Espriella?
El archivo con fechas y fuentes de lo que hacen el Gobierno de Abelardo de la Espriella y la oposición.
Lo bueno, lo malo, lo feo y lo... chistoso.