Desde el 26 de agosto, Abelardo de la Espriella ha publicado ocho trinos que relatan golpes puntuales contra el Clan del Golfo, las disidencias de las FARC o el ELN y cierran con una cifra que crece cada día: las capturas "desde el 7 de agosto", que el 10 de septiembre llegaron a 17.147. La Silla Vacía le pidió los datos a la Policía Nacional y el panorama es otro: ese acumulado mide capturas por cualquier delito del Código Penal. El 87 % fueron en flagrancia y solo el 13 % por orden judicial, que es la que suele venir de investigaciones contra estructuras criminales. El delito con más capturas es tráfico o porte de estupefacientes (27 %), seguido de lesiones personales, hurto a personas, violencia intrafamiliar y porte de armas. Los operativos que el presidente narra dejan 15, 18 o 43 capturas, mientras que el acumulado que comparte sube entre 500 y 1.000 por día. No miden lo mismo, pero eso no lo cuenta el presidente.
Ojo porque el acumulado tampoco es un récord: quedó apenas por encima del promedio de los últimos tres años para el mismo periodo y, de los últimos 16 años, es la quinta cifra más baja.
