El 10 de septiembre Gustavo Petro y Claudia López se reunieron en Bogotá, en la casa del exsenador Gustavo Bolívar, y de ahí salió la foto abrazados con la que él anunció el relanzamiento de la “Alianza por la Vida”: “hora de la máxima unidad ante la antidemocracia y la antipatria”, de cara a las regionales de 2027. Al día siguiente López explicó por qué aceptó y lo hizo con un lenguaje muy llamativo: “A pesar de todos los errores, particularmente su falta de transparencia, su abuso de poder y corrupción desde el gobierno, a pesar de eso, no son dos ni extremos ideológicos equivalentes (…) lo que tenemos al frente es una derecha mafiosonga, autoritaria y fascista”. Según ella, el gobierno de Abelardo de la Espriella va a eliminar el derecho al aborto, “institucionalizar la discriminación”, prohibir la adopción e ir contra la educación pública. “Cuando uno tiene a un proyecto mafiosongo y fascistoide al frente, no puede ser neutral”, dijo.
Lo que discutieron, contó, son las reglas de una coalición: “a quién más acercar, cómo, con qué reglas”, y la idea de unas primarias progresistas con listas conjuntas para escoger candidaturas únicas a alcaldías y gobernaciones, porque si cada quien se lanza por su lado... “la derecha mafiosonga y fascistoide tendrá la plata y poder”. A quienes le reclaman incoherencia, les respondió que es al revés: “Todo lo que demuestra es mi coherencia y de que no me he callado ante la corrupción de nadie”. Sobre Juliana Guerrero dijo que la condena le parece poca: “ojalá le claven una condena mayor”.
El acercamiento es curioso porque venían de un enfrentamiento fuerte. En mayo de este año, a una semana de la primera vuelta, López denunció a Petro ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por intervenir en la campaña y habló de “violencia y sicariato político” en su contra. En marzo de 2024 lo acusó de haber “engañado a Colombia” y de “alimentar su megalomanía vanidosa”. Él le había dicho en 2021 que había “untado de sangre” a Bogotá. Según La Silla Vacía, en los próximos días habría nuevas reuniones para fijar las reglas de la coalición.
