Francisco Gutiérrez Sanín le respondió, en El Espectador, al ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, que anunció que a los campesinos se les diría "pequeños empresarios del campo" porque, dijo, "campesino es despectivo". Gutiérrez Sanín recuerda que millones de personas se identifican como campesinas y que los derechos que han conquistado están amarrados justamente a esa palabra. Le señala dos daños: cambiar un término preciso, que sirve para hablar de políticas públicas, por cuatro palabras que nadie sabe a quién describen y que podrían cobijar a cualquier avivato; y erosionar el sentido de realidad compartida sin el cual, escribe, no hay espacio público ni democracia. "Oponerse a este borramiento retórico del campesinado es fundamental", concluye. Y deja en el aire la pregunta más simple: nadie les preguntó a los campesinos cómo querían llamarse.

¿Qué ha hecho Abelardo de la Espriella?
El archivo con fechas y fuentes de lo que hacen el Gobierno de Abelardo de la Espriella y la oposición.
Lo bueno, lo malo, lo feo y lo... chistoso.