Las comisiones económicas del Congreso aprobaron el monto del presupuesto de 2027 tal como lo radicó el gobierno de Abelardo de la Espriella: $634,9 billones, casi $60 billones más que los $575,6 billones que había dejado radicados el de Petro. Se repartiría en $392,5 billones para funcionamiento, $155,4 billones para deuda y $86,9 billones para inversión, que según La Silla Vacía es la primera vez que, descontando la inflación, queda por debajo de la del año anterior. Hacienda sostiene que la primera versión estaba "mal hecha": le faltaban $37,4 billones del servicio de la deuda y plata para pensiones, salud, salarios, universidades públicas y el fondo de los combustibles. Las cuatro comisiones negaron por 21 votos contra 7 la propuesta del Pacto Histórico, de $596,6 billones, y aprobaron la del Gobierno: 22 a 6 en la Cuarta de la Cámara, 11 a 4 en la Cuarta del Senado, 9 a 3 en la Tercera del Senado y 22 a 5 en la Tercera de la Cámara. "Este Presupuesto no es óptimo, no es el que hubiésemos querido para iniciar el mandato, pero es el que nos podemos permitir dadas las condiciones de la economía nacional", reconoció el ministro de Hacienda, Miguel Gómez. Desde el Pacto, el senador David Racero dijo que el monto es "exageradamente alto"; desde el Centro Democrático, Christian Garcés anunció que buscará un compromiso para bajar "por lo menos dos puntos" los gastos de funcionamiento. Según Bloomberg Línea, el aumento alarmó a inversionistas ya preocupados por la deuda, y Gómez dijo que el Gobierno gastará bastante menos de lo aprobado. El columnista Álvaro Forero Tascón lo leyó como una factura que se pasó a sí misma la derecha: al negarle a Petro las leyes de financiación, dejó "semejante problema fiscal al nuevo gobierno" y "se disparó en el pie porque ofreció no más impuestos y entonces tendrá que endeudarse… como Petro". Falta votar el articulado, a más tardar el 25 de septiembre, y aprobar todo antes del 20 de octubre.

¿Qué ha hecho Abelardo de la Espriella?
El archivo con fechas y fuentes de lo que hacen el Gobierno de Abelardo de la Espriella y la oposición.
Lo bueno, lo malo, lo feo y lo... chistoso.