Tras el terremoto, las parteras de Quibdó sostienen a su comunidad mientras nadie las sostiene a ellas

Un mes después del terremoto, Mutante contó cómo las parteras de Quibdó, varias con sus propias casas destruidas o averiadas, se volvieron la primera línea de ayuda: desde el "nicho" de partería que habían conseguido un año antes gestionaron y repartieron mercados, montaron ollas comunitarias en barrios adonde la ayuda no entraba por las fronteras invisibles de los grupos armados y buscaron cómo atender a mujeres embarazadas. De las 230 parteras registradas en Asoredipar, su asociación en Quibdó, 80 sufrieron afectaciones y cuatro perdieron su casa, según un censo que hicieron ellas mismas. En el Chocó, donde el 65,3 % de los habitantes vive por debajo de la línea de pobreza según el DANE, el hospital principal, el San Francisco de Asís, es de segundo nivel y tenía una sobreocupación de más del 200 % desde antes del sismo.

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