Villa de Leyva declara calamidad pública por el incendio y el gobernador de Boyacá le pide ayuda a Abelardo

El fuego que empezó la tarde del sábado 19 de septiembre en el cerro San Marcos ya había consumido más de 80 hectáreas de bosque andino y vegetación nativa cuando la alcaldía declaró la calamidad pública, canceló las clases del lunes y suspendió la actividad turística, según El Espectador. El gobernador Carlos Amaya se lo pidió por X al presidente Abelardo de la Espriella: "Señor presidente, necesitamos más helicópteros, más máquinas y más personal en tierra", recogió El País. El ministro del Interior, Rodrigo Lara, informó esa noche que el incendio estaba controlado en un 50 % y que los bomberos de Bogotá tomaban el relevo; para entonces el balance del gobernador iba en 290 hectáreas, según La Silla Vacía, y el de Gestión del Riesgo en 273, según La República. A los habitantes no los asusta solo el fuego sino el agua: las llamas llegaron a los nacimientos que surten al municipio y a las veredas, y el Santuario de Iguaque, pegado al incendio, abastece dos acueductos municipales y 11 veredales. El municipio enfrenta la emergencia con un alcalde encargado, Nicolás Méndez Figueroa, porque al elegido, Víctor Alfonso Gamboa Chaparro, lo capturaron por concusión y prevaricato, según El Colombiano. Ese día había 19 incendios activos en siete departamentos.

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