Natalia de la Calle Restrepo salió de la gerencia general de Oleoducto de Colombia (ODC), filial de Ecopetrol, donde llevaba desde 2010: entró como abogada de la vicepresidencia jurídica, pasó por la Secretaría General y terminó al frente de la filial, con un salario cercano a $69,9 millones mensuales y un costo anual de $1.002 millones. Es hija de Humberto de la Calle, exvicepresidente, negociador de paz del gobierno de Juan Manuel Santos, excandidato presidencial y exsenador. Junto a ella quedó por fuera Jorge Ernesto Arango Camacho, primo del esposo de De la Calle, que era gerente legal contractual de Cenit y estaba encargado de la vicepresidencia legal: entró en 2019 como abogado senior, llegó a la gerencia en 2025 y ganaba unos $37,5 millones mensuales, $545 millones al año.
Las dos salidas, que reveló Semana, son parte del remezón con el que la nueva administración de Ecopetrol viene rehaciendo su planta ejecutiva y administrativa. Según ese medio, muchos de los que han salido tienen relación con sectores políticos que no son afines al Gobierno, y De la Calle es cercano al santismo. En las últimas semanas ya habían salido, entre otros, el cuñado del senador Iván Cepeda y la hija del exministro de Defensa Iván Velásquez.
