En su columna de Cambio, Daniel Coronell dice que la extradición de Geovany Andrés Rojas, alias "Araña", jefe de los Comandos de la Frontera, es "totalmente legítima", pero que lo que se vio el viernes fue un escenario construido "para humillar a un preso" y "convertir en espectáculo un acto puramente administrativo": en lugar de entregarlo directamente a los agentes de Estados Unidos, "decidieron programar una innecesaria escala en Barranquilla" para grabarlo encadenado frente a Abelardo de la Espriella, que hablaba desde un atril sin más público que su seguridad, unos agentes de la DEA y las cámaras, con música épica y cortes de edición. "Ninguna persona, por mala que sea, es una alimaña", escribe, y cada una de esas "mascaradas", dice, le va "restando respetabilidad a la figura presidencial y legitimidad moral al Estado". En una posdata sostiene que David Murcia Guzmán se retractó presionado por peores condiciones de reclusión y por una demanda de Abelardo, que es "al mismo tiempo presidente y carcelero suyo", y que varias pruebas, algunas de hace 18 años, ratifican lo que dijo en febrero.

¿Qué ha hecho Abelardo de la Espriella?
El archivo con fechas y fuentes de lo que hacen el Gobierno de Abelardo de la Espriella y la oposición.
Lo bueno, lo malo, lo feo y lo... chistoso.