En su columna en El Espectador, Lariza Pizano escribe: "Una parte de las élites tradicionales eligió a De la Espriella para recuperar el poder y terminó descubriendo que su victoria no incluía el derecho a ejercerlo". Con Abelardo, dice, los gremios, los partidos y las élites de siempre dejaron de ser interlocutores obligados y en cambio están "clanes del Caribe, nuevos millonarios, élites ascendentes". La excepción son los Gilinski, dueños de Semana, parte de "una élite no tradicional". Pone como señales la salida de dos jefes gremiales, la falta de técnicos en Ecopetrol y la ausencia de los ministros en foros de medios. "Votaron para que Petro se fuera, pero nunca imaginaron sus dificultades para volver a entrar", concluye.

¿Qué ha hecho Abelardo de la Espriella?
El archivo con fechas y fuentes de lo que hacen el Gobierno de Abelardo de la Espriella y la oposición.
Lo bueno, lo malo, lo feo y lo... chistoso.
