En su columna en El Espectador, Catalina Uribe Rincón parte del elogio con que, como cuenta ella, Carlos Suárez, estratega de Abelardo de la Espriella, celebró el regreso de Alejandro Ordóñez a la vida pública: "Valiente, transparente, dogmático, un verdadero defensor de la patria". Dice que Suárez presentó como virtud una palabra que parece un reproche. Ordóñez construyó su personaje con "sus posturas católicas recalcitrantes", escribe, pero ese éxito simbólico no se tradujo en votos: en la consulta presidencial de 2018 sacó solo el 6,45 %. Compara ese dogmatismo con el de Gustavo Petro, quien, escribe, "concluyó su presidencia imaginándose un fraude electoral". Con Abelardo, dice, "reaparece la misma exaltación a la rigidez de las ideas". Y cierra: "gobernar es un asunto de juntanzas".

¿Qué ha hecho Abelardo de la Espriella?
El archivo con fechas y fuentes de lo que hacen el Gobierno de Abelardo de la Espriella y la oposición.
Lo bueno, lo malo, lo feo y lo... chistoso.
