En su columna en El Espectador, Ramiro Bejarano Guzmán escribe que, si un error de trámite hundió el proyecto de presupuesto, "el ministro que tenía que caer era el de Hacienda, Miguel Gómez Martínez" y no Rodrigo Lara. Sugiere que a Lara lo sacaron "para cobrarle rencillas y mezquindades que abundan en esa manada abelardista", después del "fuego amigo de las bodegas del propio gobierno". Pero también lo critica por haberse sumado a la campaña de Abelardo de la Espriella. De Alejandro Ordóñez, su reemplazo, recuerda que el Consejo de Estado anuló su reelección como procurador porque nombró a parientes y recomendados de magistrados de la Corte Suprema que lo habían postulado. En una adenda llama serias las denuncias de Duvalier Sánchez contra la directora del ICBF.

¿Qué ha hecho Abelardo de la Espriella?
El archivo con fechas y fuentes de lo que hacen el Gobierno de Abelardo de la Espriella y la oposición.
Lo bueno, lo malo, lo feo y lo... chistoso.
