En su columna en El Espectador, Ramiro Bejarano escribe que la oficina de informantes ocultos contra la corrupción que creará el Gobierno nace de "un decreto groseramente inconstitucional, porque el presidente no puede fundar una especie de policía secreta que además funcione en la Casa de Nariño". Dice que esas funciones, por la Ley Estatutaria 1621 de 2013, solo puede crearlas el legislador. Critica que vaya a dirigir esa "nueva policía política" la exmagistrada Cristina Lombana, de quien dice que "su fuerte no es la imparcialidad". "Agentes reservados anticorrupción militantes del abelardismo: ¡el milagro que faltaba!", remata. En una adenda le reprocha a Abelardo que siga amenazando con llamar activistas o falsos periodistas a quienes opinan distinto.

¿Qué ha hecho Abelardo de la Espriella?
El archivo con fechas y fuentes de lo que hacen el Gobierno de Abelardo de la Espriella y la oposición.
Lo bueno, lo malo, lo feo y lo... chistoso.
